Gobierno de España. Ministerio de Fomento

Los aspectos internacionales del Proyecto

El compromiso de los Estados ribereños, España y Marruecos, a favor de un Enlace Fijo transcontinental, regularmente reafirmado en las Reuniones de Alto Nivel entre ambos Gobiernos ha sido acompañado del interés de la Comunidad Internacional. La posición estratégica del Estrecho de Gibraltar en un contexto de creciente movilidad a escala internacional hace que este Proyecto tenga una vertiente geopolítica evidente en cuanto a las oportunidades que abre para el desarrollo de los transportes terrestres intercontinentales, favoreciendo una zona económica euro-africana integrada.

Este enlace entre ambas orillas del Mediterráneo permitirá un transporte intermodal más eficaz, sin ruptura de carga, entre el sudoeste europeo y los países del Magreb y con los países vecinos. De esta manera, contribuirá a la consecución de una red de transporte integrada multimodal euroafricana, al posibilitar una conexión estratégica entre la Red Transmediterránea y la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T). El Enlace Fijo se inscribe así en la construcción de un espacio de verdadero partenariado entre la Unión Europea y el Magreb, como lo demuestran las acciones llevadas a cabo por diferentes instituciones la Comisión Europea, el Foro EuroMed de Transportes, el Grupo de Ministros de Transportes del Mediterráneo Occidental 5+5 (GTMO 5+5), la Unión por el Mediterráneo (UpM), la Unión para el Magreb Árabe (UMA) o el Consejo Económico y Social (ECOSOC) a través de la Comisión Económica de Naciones Unidas para África y para Europa.

El Enlace Fijo Europa-África a través del Estrecho de Gibraltar es objeto de seguimiento sistemático por parte del ECOSOC, quien elabora, cada dos años y desde 1981, una evaluación de los trabajos de reconocimiento y estudios realizados, así como de los avances del Proyecto. El ECOSOC ha enfatizado los aspectos positivos que este Proyecto puede aportar a la Comunidad Internacional y anima a los Organismos interesados a continuar llevando a cabo una participación activa, especialmente en los aspectos de financiación, dado que los impactos económicos y financieros de un proyecto de estas características sobrepasan el marco bilateral de los dos países promotores.

La Unión Europea, es uno de los partenaires prioritarios, aunque solo fuera porque la mayoría de los pasajeros y mercancías que transitan por el Estrecho provienen de o van hacia Europa. A este nivel, existe un marco de concertación para promover un sistema de transporte eficaz con los países vecinos, a través de la prolongación de los principales ejes de transporte transeuropeo y su interconexión a las redes de esos países, con la finalidad de favorecer el crecimiento económico y la cooperación e integración regional, como así lo recogen las conclusiones de la Conferencia ministerial euro-mediterránea de Transportes (Bruselas 2014) y el Plan de Acción Regional de Transporte 2014-2020, adoptado por el Foro EuroMed de Transportes.

En línea con estos objetivos y en la perspectiva de una integración regional, el GTMO 5+5, compuesto por los Ministros de Transportes de España, Italia, Francia, Portugal, Argelia, Marruecos, Libia, Malta, Mauritania y Túnez, impulsado por su Secretariado Técnico, el Centro de Estudios de Transporte del Mediterráneo Occidental (CETMO), dedica sus esfuerzos a reforzar la cooperación para impulsar una red multimodal de transporte en la región que, a su vez, esté integrada con las redes transeuropeas. Así lo reafirmó la VIII Conferencia de Ministros, reunida el 22 de octubre de 2014 en Lisboa, que estableció el compromiso del Grupo de Expertos del 5+5 y del Secretariado Técnico de hacer un seguimiento del Proyecto del Enlace Fijo Europa-África, inscrito en la Red Básica multimodal de transporte para la región.

La Unión por el Mediterráneo, como foro de cooperación que agrupa a 43 países ribereños del Mediterráneo y de la Unión Europea resulta igualmente interesada, pues el Enlace Fijo puede representar un efectivo proyecto estructurante de la región y servir de catalizador a la planificación de infraestructuras a ambos lados del Mediterráneo.

A nivel transcontinental, el impacto que el Enlace Fijo tendría sobre las relaciones comerciales entre Europa y África, favoreciendo los flujos de mercancías, la mayor productividad de las empresas y la relocalización y creación de empresas, y el consiguiente efecto sobre sus economías, contribuirá a un mayor equilibrio entre ambas zonas.

En suma, el carácter geoestratégico del Proyecto debe ser puesto de relieve, incluyéndolo en la planificación de infraestructuras y en las agendas de las organizaciones internacionales y regionales concernidas.

Por otra parte, un proyecto de tal envergadura como el del Enlace Fijo a través del Estrecho de Gibraltar tiene, necesariamente, que apoyarse en la experiencia de la comunidad internacional y en la de proyectos similares en curso o ya realizados. La trayectoria seguida por las dos Sociedades y por el Comité Mixto se inscribe en esta línea y, ya desde 1980, se ha recurrido a la movilización de expertos e instituciones científicas internacionales, a través de su participación en estudios o con la celebración de congresos, seminarios, y especialmente los cuatro coloquios internacionales, que han marcado las diferentes etapas de la evolución del Proyecto.